Salir de la capital para descubrir todo un mundo de experiencias

La región de Lisboa, impregnada de historia, cultura y belleza natural, invita a los visitantes a sumergirse en un mundo de experiencias inolvidables. Desde encantadores pueblos costeros hasta majestuosos paisajes vinícolas, este destino consigue deleitar todos los sentidos.

Cascais: playas doradas

Cascais, una joya costera a las afueras de Lisboa, atrae a los visitantes con sus extensas playas de arena dorada y su destacado puerto deportivo, convirtiéndose en un escape idílico junto al océano Atlántico. Algunos de sus atractivos más destacados son el icónico fuerte de Cascais, una antigua fortificación marítima con impresionantes vistas al océano; el centro histórico, con calles empedradas y edificios coloridos; y la cercanía a las famosas playa de Guincho y el Cabo da Roca, el punto más occidental de Europa continental que atrae a los viajeros más aventureros.

Sintra: entre palacios y jardines

A pocos kilómetros de la capital, Sintra es un tesoro que enamora a los turistas con su impresionante paisaje montañoso, coloridos palacios y exuberantes jardines. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, destaca por su mezcla única de historia, naturaleza y arquitectura, haciendo de cada rincón una visita inolvidable. Entre sus imperdibles están el Palácio Nacional de Sintra, el Palácio da Pena, con su arquitectura de cuento de hadas; y el Castelo dos Mouros. También merece la pena pasear por su casco histórico y llegar hasta la mística Quinta da Regaleira, que guarda múltiples secretos sorprendentes.

Viñedos del Arrábida: enoturismo

Los viñedos del Parque Natural da Arrábida, entre Setúbal y Sesimbra, añaden el toque de exquisitez a la riqueza cultural y natural de la zona. Sus viñedos se benefician de un microclima único y suelos calcáreos, que proporcionan las condiciones ideales para el cultivo de uvas de alta calidad. Además, se pueden realizar diferentes recorridos por las bodegas locales para degustar sus producciones, incluyendo vinos de renombre como el famoso vino moscatel de Setúbal, todo ello mientras se disfruta de unas increíbles vistas del Atlántico.

Mafra: historia de la corona

Al norte de Lisboa se encuentra Mafra, una encantadora localidad conocida por su imponente Palácio Nacional e Convento de Mafra, una auténtica obra maestra del barroco que alberga una biblioteca histórica y una imponente basílica. Rodeando el palacio se encuentra el Jardim do Cerco, un exuberante espacio verde con avenidas arboladas, fuentes y esculturas que componen un remanso de tranquilidad. Además de su impresionante patrimonio arquitectónico, Mafra también ofrece a los visitantes la oportunidad de explorar su encantador centro histórico, con calles empedradas y plazas muy animadas; y su rica tradición gastronómica, destacando platos locales como el famoso pan o pão de Mafra.

Costa da Caparica: destino de surf

Costa da Caparica, un extenso tramo de costa al sur de Lisboa, es un paraíso playero que atrae tanto a lugareños como a turistas en busca de sol y playa. Con sus kilómetros de playas de arena dorada, es un lugar ideal para los amantes de los deportes acuáticos, especialmente el surf, ya que reúne las condiciones perfectas para su práctica. Asimismo, cuenta con una gran variedad de bares y restaurantes con vistas al Atlántico, donde se pueden saborear mariscos frescos y platos tradicionales portugueses en un ambiente relajado y acogedor, convirtiéndose en el destino perfecto para escapar del bullicio de la ciudad.